La ciudad y las sombras - Parte 4: El que escucha
0 Esta historia me tocó
0 Quiero sumergirme en la trama
0 Quiero conocer a fondo a sus personajes
0 Me intriga el mundo que han creado
0 Llévame a esos lugares

La ciudad y las sombras - Parte 4: El que escucha

Yo no hablo mucho. No me sale. Prefiero escuchar.

De cabro chico aprendí que el que habla de más pierde. Que el que muestra lo que siente queda abierto pa’ que lo muerdan. Así que cierro la boca. Me guardo. Me cuido.

Pero escuché todo. Cada palabra del loco. Cada palabra de mi primo. También escuché el silencio entre medio. Ese silencio es el más peligroso.

No entreno por deporte. Entreno porque necesito algo que no se me escape de las manos. Algo que no dependa del resto. Algo que me duela por afuera cuando por dentro me estoy pudriendo. La barra no miente. O subes, o caes. Simple.

Cuando el loco dijo que parecíamos buenas personas, pensé: no nos conoces. Pero no lo dije. ¿Pa’ qué? Él veía algo. Lo respeté.

Lo del negocio ya es costumbre. No me asusta. No lo pienso mucho. La calle me enseñó que si empiezas a pensar, te quiebras. Prefiero funcionar. Moverme. Actuar. Callar.

A veces miro a mi primo y lo veo cansado. No cansado del día. Cansado de todo. Y no digo nada porque no sé si hablar lo ayuda… o lo termina.

Cuando el loco contó lo de su enfermedad, se me movió algo adentro. No era pena. No era susto. Era una rabia rara, como si el mundo estuviera repartiendo castigos sin mirar quién los merece.

Yo no creo en Dios. No confío en nadie. Pero esa noche, cuando él habló de lo suyo y mi primo habló de fe, sentí una grieta en el pecho. Chica, pero real.

No sé si quiero salir de esto. No sé si puedo. No sé si existe un “salir”. Pero sí sé que si mi primo se tira para otro lado, yo lo sigo. Y si no se tira, yo tampoco.

Cuando nos despedimos, sentí algo que casi nunca siento: respeto. Ese abrazo fue distinto. No fue de calle. Fue de verdad.

Y mientras volvíamos caminando, pensé en una frase que nunca digo en voz alta:

No quiero morirme todavía.

Cuarto fragmento de un encuentro narrado en siete partes. El nudo empieza a tensarse.

— Lauren Cuervo

Entrada de blog: La ciudad y las sombras - Parte 4: El que escucha © 2025 by Lauren Cuervo is licensed under CC BY-NC-ND 4.0