En este micro-relato de Lauren Cuervo, El anuncio del Gran Diluvio, se percibe una fuerza profética que retumba más allá de los versos. El reloj, con su tic-tac incesante, no marca solo el paso del tiempo, sino el eco de un destino que amenaza con romper la calma. Las aves y mamíferos que anuncian el desastre son símbolos de una naturaleza que advierte, que no calla frente al desequilibrio.
Al leerlo, pienso que cada palabra funciona como un presagio, breve pero punzante, de lo que ocurre cuando la eternidad se inclina hacia la tormenta. No es solo un poema: es un aviso, un llamado a escuchar el murmullo del mundo antes de que se desborde en un diluvio.
Te invito a detenerte en este micro-relato y seguir explorando cómo la palabra puede convertirse en anuncio, presagio y faro. La literatura también es memoria de lo que aún no ha sucedido.