La voz de la tipografía
0 Esta historia me tocó
0 Quiero sumergirme en la trama
0 Quiero conocer a fondo a sus personajes
0 Me intriga el mundo que han creado
0 Llévame a esos lugares

La voz de la tipografía

Siempre me ha gustado mirar las letras como si fueran criaturas pequeñas. Algunas caminan erguidas, otras se acurrucan. Hay letras que murmuran y otras que cantan. Y cuando todas se ponen de acuerdo, el libro respira. ✨

En El Huevo que volvió a cantar quise que esa respiración fuera serena y luminosa. Que el texto tuviera el mismo tono que el cuento: un equilibrio entre lo infantil y lo trascendental. Por eso me enamoré de fuentes como Playfair Display y Cormorant Garamond. Tienen algo solemne, pero también algo que se desliza con suavidad, como si recordaran los cuentos antiguos. Se sienten serias, sí, pero también llenas de esperanza.

Me encanta cuando las letras van en sintonía con lo que se quiere decir. Son como una orquesta silenciosa. Cada trazo, cada espacio entre palabras, marca el ritmo de la lectura. Si una letra es demasiado rígida, el texto pierde aire; si es demasiado juguetona, olvida su propósito. Pero cuando una tipografía acierta, el lector no la nota: simplemente siente que todo encaja.

Estoy muy agradecido de herramientas como Google Fonts. Gracias a ellas, la escritura puede tomar cuerpo y alma. Ya no hay fronteras entre la idea y su forma. Solo la emoción de encontrar la voz visual que acompañe al cuento.

Diseñar no es solo elegir. Es escuchar. Escuchar lo que el texto quiere decir y buscar las letras que sepan contarlo en su propio idioma.

— Draco Sahir

Entrada de blog: La voz de la tipografía © 2025 by Draco Sahir is licensed under CC BY-NC-ND 4.0